miércoles, 11 de noviembre de 2015

Aprendiendo en red con #escenariostec

Hacer hablar a las imágenes o ¿cómo se ve interpelado nuestro rol docente en este nuevo escenarios de tecnologías en red?  
Album colaborativo
   En esta segunda semana de #escenariostec Silvia Andreoli tira la primera piedra preguntándonos,  
 ¿Qué influencia ejerce en el ámbito educativo el modelo de organización en red como forma predominante de la actividad humana? 

“Todos sabemos algo. 
Todos ignoramos algo. 
Por eso aprendemos siempre”                                               P. Freire.
   Si bien es cierto que no toda interacción en red da lugar a construcciones  colectivas o a aprendizajes, “el dispositivo” que puede  instalar la organización en red en el ámbito educativo es altamente potencial para la construcción colectiva de conceptualizaciones. En el aprendizaje en red la principal herramienta es el Otro.

Podemos diferenciar las redes centralizadas en personas (Twitter, Facebook, Google +, etc.) de las redes focalizadas en objetos (You Tube, Flickr, Slideshare, etc.) En las primeras, lo central es la relación entre las personas y las herramientas que brindan para la comunicación, con una gran convergencia de herramientas que hace posible al usuario elegir la forma en la que se comunica y expresa, sin necesidad de salir de la plataforma, redimensionando la experiencia de estar con otros. Las segundas, promueven las conexiones entre usuarios a través de objetos. Potencian la acción de compartir, reutilizar y remixar, diferenciándose así de los “repositorios”, ya que sus funcionalidades incluyen la posibilidad de generar diálogo, comentarios, interacción y promover conexiones (Andreoli, 2013)

La participación en estos entornos que entraman personas (perfiles) y objetos (externalización de contenidos generados por usuarios)  posibilita entablar relaciones sociales concretas entre personas con intereses comunes  que se asumen como semejantes. La participación permite experimentar un sentido de identidad compartida, un sentido de comunidad. Este tipo de comunidades “de práctica” genera nodos fuertes de participación en que lo que importa son los contenidos que circulan, que se enriquecen con la interacción, se remixan, complementan, amplían, diversifican. En una comunidad no prima la homogeneidad, pero sí una participación “de pares”.

Imaginemos qué repercusiones puede tener para la enseñanza y el aprendizaje centrar el interés en la participación en redes y en comunidades.

 Carina Lion invita a pensar las potencialidades de la participación en redes y comunidades a través de la metáfora de “panal cognitivo”. Para ello explica que “las abejas construyen y comparten su miel con otras, la acumulan y se expanden”. Las redes posibilitan el despliegue de la  inteligencia colectiva y de la cognición distribuida. Participar e interactuar en comunidad promueve construir inteligencia con otros.  Por otro lado,  hay que ser cautos, porque como decía anteriormente, no toda interacción conduce a construir conocimiento.
Si vamos a pensar  una enseñanza en red debemos reflexionar acerca de los indicadores de esta construcción colectiva. Lion sostiene que para entrever estos indicadores es necesario que haya una propuesta fuerte del docente que fuerce desde el proyecto de enseñanza, la necesariedad del otro para la construcción del conocimiento. Es decir, para resolver la tarea es necesario de la participación de múltiples sujetos, una actividad con la que no se puede solo porque el proyecto obliga a construir, pensar y producir con otros genuinamente.
Por detrás de esta construcción colaborativa se visualizan tácitamente las otras dos metáforas que nos propone Carina Lion en “Aprender con tecnologías”. Ellas son “pensar en abanico” y “partitura móvil”.


Multitarea, múltiples “ventanas abiertas” que conducen a un pensamiento paralelo, ¿inconstante?, ¿hiperactivo?, ¿alternativo?, ¿disperso? Pensar en abanico sería como “ir pensando en asociaciones,   links y nodos,  dónde el cerebro se va expandiendo en una red de ideas interconectadas” ¿Cómo respetar y aprovechar este tipo de cognición?, ¿cómo promover procesos de síntesis que enriquezcan las conceptualizaciones?, (algo tan académicamente valorado, y necesario).




Las redes van imponiendo un lenguaje guionado de micronarrativa. Expresarse en pocos caracteres pareciera no encajar en la escritura universitaria. Sin embargo, los relatos breves conjugan particularidades que son dignas de experimentar, potenciar y entrelazar con el lenguaje académico. Ellos conjugan la multimodalidad, que abren puertas a la expresión y a la representación. Lo breve conlleva a la síntesis, a la reflexión, a la re-escritura también. ¿Cómo promover tipos de escritura que se revisen en comunidad y que inviten a expresarse? 

La enseñanza ilumina cuando crea puentes

No hay comentarios:

Publicar un comentario